http://www.huffingtonpost.es/2017/04/21/un-dia-con-los-repobladores-que-ocupan-fraguas-a-los-que-piden_a_22047354/?utm_hp_ref=es-homepage

Para los nuevos habitantes de Fraguas: A ver si vosotros recuperáis la historia de nuevo de este pueblo, aunque algunas instituciones tanto militares como religiosas hayan tratado de destruirla y hasta el gobierno quiere venderlo a particulares (finca privada prohibido el paso). Quiero recordaros que tratéis con el cariño y el respeto que se merecen esas piedras que hoy están muertas y caídas entre las zarzas y la maleza, que en otros tiempos tuvieron vida y formaron parte de la historia de estas gentes que tanto lucharon por la vida y tantas calamidades pasaron

Son las palabras que dedica Isidro Moreno García a los nuevos habitantes del pueblo de donde le echaron cuando tenía 18 años: Fraguas (Guadalajara). La aldea fue oficialmente abandonada en 1968 y posteriormente derruida al ser utilizada para maniobras militares. Pero hoy vuelve a tener vida: más de una decena de jóvenes están levantando literalmente los cimientos de unas casas llenas de historia a base de energía y esfuerzo en un proyecto comunitario con afán de volver al mundo rural.

Las estadísticas demuestran que España sufre un problema de despoblación rural. Una de las comunidades autónomas más afectadas es Castilla La-Mancha, que desde 2013 forma parte del Foro de Regiones Españolas con Desafíos Demográficos, encargado, entre otras cosas, de tratar de dar solución a esta despoblación. Por eso los repobladores hablan de una “contradicción” entre sus palabras y actos como el de denunciarlos: “Nos acusan de daño medio ambiental cuando nuestro primer compromiso es con el medio ambiente”.

ASÍ EMPEZÓ TODO

Se trata de un grupo de jóvenes que forman la Asociación de Repobladores de la Sierra Norte, cuya media de edad ronda los 30 años, una generación azotada por las consecuencias de la crisis económica: “Para tener un trabajo precario por 600 euros al mes siempre hay tiempo”. Llegaron a Fraguas en 2013 buscando un pueblo abandonado para empezar una nueva vida en el entorno rural. Comenzaron desde cero la reconstrucción de un lugar en ruinas, destruido por las minas y las granadas de los militares. Cuentan con una casa principal donde está la cocina, la biblioteca y cuatro literas; una despensa; un taller donde realizan productos artesanales; un baño; una fuente y un almacén. Otras casas están en proceso de construcción.

“Nos juntamos, decidimos que era un buen sitio y nos pusimos a trabajar. Estuvimos durmiendo seis meses al raso pero hemos tenido el apoyo de muchos colectivos y personas que nos ayudan”, cuenta Issac Alcázar, uno de los primeros repobladores.”Queremos un modelo de sociedad comunitario, autosuficiente y autogestionado”, explican, “no se trata de nuestro pueblo, sino de un proyecto social”.