El Consell aprueba el Plan de Acción Territorial de Ordenación y Dinamización de la Huerta de València y protege 11.000 hectáreas

http://lacronicaindependiente.com/2018/11/el-consell-aprueba-el-plan-de-accion-territorial-de-ordenacion-y-dinamizacion-de-la-huerta-de-valencia-y-protege-11-000-hectareas/

– El PATHV se configura como un instrumento para abordar la gestión sostenible de la huerta para preservarla, regenerarla y dinamizarla

– Como documento de ordenación del territorio y de gestión del paisaje aborda desde una visión supramunicipal e integrada, los problemas que tiene la Huerta de València

TEXTO L.C.I./E.D.G.

El Consell ha aprobado el Plan de Acción y Dinamización de la Huerta de València, PATHV, que se configura como un instrumento para abordar la gestión sostenible de este espacio y cumplir los objetivos de preservar, regenerar y dinamizar la huerta según establece la Ley de la Huerta.

El PATHV, como documento de ordenación del territorio y de gestión del paisaje, aborda, desde una visión supramunicipal e integrada, los problemas que tiene la huerta de València y que se centran en una falta de viabilidad del modelo agrícola, el envejecimiento de la población activa agraria, la presión urbanística sobre los suelos agrícolas, la fragmentación del territorio y la ruptura de la conectividad ecología.

Este espacio, de gran valor, también sufre, entre otros, la contaminación de las aguas por vertidos urbanos, la degradación del paisaje, la mejora de la eficiencia del riego, el deterioro del patrimonio cultural, la falta de concienciación ciudadana respecto de los valores de la huerta, la ausencia de una planificación integrada y el deterioro de los bienes y servicios ambientales.

Objetivos

En este contexto, el PATHV se marca como objetivos preservar los terrenos agrarios de la huerta de Valencia y recuperar los espacios degradados, así como garantizar la continuidad de los corredores ecológicos y funcionales, para evitar su fragmentación y falta de viabilidad, y mejorar los servicios ambientales de la huerta: lucha contra inundaciones, mitigación cambio climático, alimentos de proximidad, etc.

También pretende orientar los nuevos desarrollos en la huerta de forma que sean compatibles con su protección, priorizando la regeneración de los tejidos urbanos existentes a los crecimientos de nuevo suelo; preservar y poner en valor el patrimonio cultural y el paisaje de la huerta y dinamizar la actividad agrícola y la mejorar la calidad de vida de los agricultores.

Además, busca impulsar la huerta con nuevas actividades económicas compatibles y complementarias con la actividad agraria; establecer un régimen de usos y actividades que permita compatiblizar la actividad productiva con la conservación activa de sus valores; fomentar medidas que favorezcan la presencia equilibrada de mujeres y hombres en las actividades económicas, visibilizando el trabajo femenino, e incorporando a las mujeres a la titularidad de las explotaciones, y promover el acceso y disfrute público del paisaje de la huerta de València de manera respetuosa con la actividad agraria.

Para alcanzar el cumplimiento de estos objetivos, el PATHV propone un conjunto de acciones que han sido ampliamente debatidas en el proceso de participación pública con la finalidad de alcanzar el máximo consenso posible entre el conjunto de actores involucrados en la gestión de este espacio.

Líneas de actuación

En este sentido, sus grandes líneas de actuación son preservar más de 11.000 hectáreas de huerta amenazadas por los procesos urbanísticos, y por la especulación del suelo, que pasan a clasificarse como suelos no urbanizables protegidos.

Igualmente introduce medidas de apoyo a las agricultoras y agricultores que permitan complementar sus rentas a través de las actividades terciarias permitidas: restauración, turismo rural, puntos de venta directa, etc.

Del mismo modo, mejora los bienes y servicios ambientales que presta la Huerta: lucha contra las inundaciones, cambio climático, biodiversidad, absorción de contaminantes atmosféricos, mejora del confort climático, etc.

Así el PATHV establece todo un conjunto de conectores ecológicos y territoriales que favorecerán el movimiento de las especies, y los intercambios de masa y energía entre los ecosistemas.

Además incentiva el mantenimiento de la vegetación arbórea existente, fomenta las buenas prácticas agrícolas que permiten menores emisiones de CO2, favorece la recarga de los humedales, frena la intrusión salina y limita formas de contaminación como la lumínica y la acústica.

El PATHV propone una gradación de usos y actividades compatibles con la Huerta en función de los valores presentes en cada una de las tipologías que establece, e incentiva la recuperación de la Huerta degradada mediante el desarrollo de figuras urbanísticas definidas en la Ley de la Huerta: los enclaves y los sectores de recuperación de la Huerta y fomenta la rehabilitación del patrimonio cultural de la Huerta.

De igual manera, define unos espacios de crecimiento urbanístico futuro para los municipios (zonas rurales comunes), aunque la suma de estas superficies no podrá superar en ningún caso la de la huerta que se propone rehabilitar, y propone un plan de uso público centrado en la educación ambiental y la cohesión social.

Por último, el plan determina un conjunto de condicionantes a las infraestructuras que se puedan implantar en la Huerta, tanto las nuevas como la ampliación de las existentes, para conseguir una adecuada integración paisajística, que pongan en valor la Huerta y no impidan la percepción y conservación activa de sus valores; y propone la utilización de corredores de infraestructuras integrados para evitar su dispersión y con ello aumentar la fragmentación de la Huerta.

 

La Unesco elige los muros de piedra seca en España y otros siete países como Patrimonio de la Humanidad

https://elpais.com/cultura/2018/11/28/actualidad/1543413056_211434.html

La Convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura examina esta semana varias candidaturas en Mauricio

Muro de piedra en seco en Vilafranca (Castellón). FRANCESC MIRALLES

El arte de construir muros en piedra seca, tradicional en zonas rurales de Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Eslovenia, España y Suiza, fue inscrito hoy por la Unesco en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El Comité de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco consideró que “los muros de piedra seca desempeñan un papel esencial en la prevención de corrimientos de tierras, inundaciones y avalanchas”. Una candidatura que por parte de España incluye a nueve comunidades autónomas en las que este arte está presente: Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cataluña, Extremadura, Galicia y Valencia.

La Convención de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) anunció la decisión en su reunión de Port Luis (República de Mauricio), donde examina esta semana varias candidaturas para la citada lista.

Este tipo de muros se realizan mediante el apilamiento de piedras sin usar otros materiales de construcción salvo tierra seca, y están muy extendidos, sobre todo, en zonas rurales de estos países europeos, según se extrae del comunicado emitido por la Unesco. Estas estructuras no hacen daño al medio ambiente y son “un ejemplo de relación equilibrada entre el ser humano y la naturaleza”, según la Unesco. Además de servir en la prevención de desastres naturales, también contribuyen a luchar contra la erosión y desertificación, a mejorar la biodiversidad y a crear condiciones microclimáticas propicias para la agricultura.

Esta era una de las candidaturas de España que la Unesco evaluaba, junto a las tamboradas, repiques rituales de tambor propios de diversas localidades (Teruel, Albacete y Córdoba, entre otras). También se anunció hoy la inclusión de las Parrandas de la región central de Cuba, una fiesta popular carnavalesca con origen en el siglo XVIII.

La Unesco evalúa otras propuestas latinoamericanas como las expresiones rituales y festivas de la cultura Congo de Panamá, la romería de Zapopan (centro de México), la tercera peregrinación más importante del país y el chamané, un estilo de música y danza propio de la provincia de Corrientes (Argentina).

La lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad reúne actualmente 399 tradiciones y conocimientos protegidos por el organismo de la ONU y 52 elementos más cuya supervivencia se considera amenazada, a la que se suman las candidaturas evaluadas esta semana en Mauricio.

Este martes, la entidad de la ONU anunció también que se incluirá la lucha tradicional coreana “ssirum/ssireum”, una propuesta conjunta de las dos Coreas que constituía una iniciativa sin precedentes y con la que pretende contribuir a la reconciliación.

La Unesco también evaluó hoy las candidaturas para la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que precisa medidas urgentes de salvaguardia e incluyó siete elementos, entre los que se encuentran el teatro de sombras de Siria o tres ritos de paso masculinos de la comunidad masái en Kenia (Ekinpaata, Eunoto y Olng’esherr).

 

Un huerto familiar cabe en 10 metros cuadrados

https://www.cuerpomente.com/ecologia/medio-ambiente/como-organizar-huerto-familiar-10-metros-cuadrados_2629

Si tienes o puedes acceder a un pequeño terreno, puedes crear un huerto que te proporcionará alimentos para toda la familia. Aquí tienes algunas ideas de cómo organizarlo.

José T. Gállego

En una simple maceta se pueden cultivar tomates, calabacines o lechugas. Pero si dispones de un pequeño terreno, puedes plantearte crear un huerto mucho más productivo y con mayor variedad de hortalizas de las que se pueden mantener en un pequeño balcón.

Las principales ventajas de sembrar en el suelo son que el huerto produce mucho más y atenderlo resulta muy sencillo, ya que las raíces pueden extenderse libremente en busca de agua y nutrientes; por eso requieren menos riegos y cuidados.

Huertoterapia

¡Pon un huerto en tu vida! Todo son ventajas

La mitad de las verduras que necesita una familia media

Si queremos un huerto capaz de producir todas las hortalizas que consume una familia –incluyendo patatas, que necesitan mucho espacio– y tener excedentes con los que hacer conservas para el invierno, necesitaremos un terreno de entre 100 y 200 m2, algo que no está al alcance de la mayoría, ni por espacio ni por dedicación.

Sin embargo, con solo 10 metros cuadrados se puede sembrar un huerto bastante completo del que obtener, al menos durante la primavera y el verano, la mitad o más de las verduras que consume una familia media y que no requerirá más que un par de horas semanales de atención.

Huertos urbanos

El placer de comer lo que uno siembra

Para lograr buenos resultados, convendrá abonar durante el invierno, esparciendo una capa de compost sobre la tierra para mantener su fertilidad año tras año.

Pero aparte de eso solo requerirá unos cuidados sencillos, pues bastará con sembrar, regar moderadamente y a menudo, quitar las malas hierbas y recolectar las verduras conforme vayan madurando.

Qué puedes plantar en 10 metros cuadrados

Puedes plantar lo que te guste, teniendo en cuenta la zona donde vives y las posibilidades del terreno. Pero un buen huerto familiar puede acoger, en 10 m cuadrados, las siguientes plantas:

  • 1 mata de calabacines
  • 2 de pimientos
  • 2 berenjenas
  • 3 o 4 acelgas
  • 4 de judías verdes
  • 4 de coles
  • 6 tomateras
  • 12 lechugas
  • 45 cebollas

Y aún quedarán huecos para rabanitos, fresas, zanahorias y alguna otra hortaliza de pequeño tamaño.

Con unos pocos metros cuadrados más podrías añadir algunas matas de maíz dulce y de girasol, además de una calabaza y algunas espinacas, remolachas o apios.

 

Sensibilidad química múltiple en Murcia: cuando un perfume llega a doler

https://www.laverdad.es/murcia/sensibilidad-quimica-multiple-20181124112841-nt.html

Los enfermos de sensibilidad química múltiple luchan por mantener sus viviendas limpias de tóxicos. / Elvira Megías

Raquel es una de las impulsoras de la asociación SSC-SQM Levante, que agrupa a unos 35 afectados por esta enfermedad en la Región de Murcia

VIRGINIA VADILLO / EFEMurcia

Para una persona con síndrome de sensibilización central (SSC) o sensibilidad química múltiple (SQM) el mero hecho de sentarse junto a alguien perfumado o maquillado desencadena síntomas como dolor corporal, fatiga extrema, tos, debilidad repentina, confusión mental o temblores.

Convivir con esa enfermedad, que no tiene tratamiento ni cura, supone un cambio de vida radical que, en muchas ocasiones, obliga al aislamiento.

La SQM, que en España está reconocida como enfermedad y cuenta con un «documento de consenso» elaborado por el Ministerio de Sanidad en 2011, es un desorden adquirido (no se nace con él) por el que el afectado deja de tolerar sustancias químicas de uso común como productos de limpieza o de higiene corporal.

Pese a ese reconocimiento, el diagnóstico de la enfermedad suele retrasarse años porque, incluso entre los médicos, hay una enorme falta de formación en salud medioambiental y en este tipo de dolencias, ha explicado Raquel G., una de las impulsoras de la asociación SSC-SQM Levante, que agrupa a unos 35 afectados de la Región de Murcia.

Ella fue diagnosticada en 2013 tras pasar «por todos los ‘ólogos’ de la región», desde el alergólgo al reumatólogo, pasando por el neurólogo e incluso el psicólogo.

De hecho, muchos de estos pacientes son diagnosticados erróneamente de depresión, pero esta es, en su opinión, un «efecto secundario» de la SQM.

El diagnóstico de la enfermedad permite a los pacientes iniciar un tratamiento que consiste simplemente en la «evitación» de todas las sustancias que producen los síntomas: perfumes, cosméticos, ambientadores, detergentes, productos de limpieza.

Sin embargo, tras el diagnóstico, la mayoría de los afectados no tienen un seguimiento médico.

La Unidad de Salud Medioambiental Pediátrica del hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia es la que se encarga de algunos de los casos, pero no puede asumir el gran volumen de afectados, explica su jefe de servicio, Juan Antonio Ortega, uno de los principales expertos en salud ambiental a nivel mundial.

Ortega es claro al afirmar que en España y en el mundo «falta mucha experiencia» y también formación sobre enfermedades «ambientalmente relacionadas» a pesar de que son patologías que van en aumento y afectan cada vez a más personas.

En su opinión, uno de los desafíos futuros de la medicina será precisamente ahondar en esas enfermedades derivadas de factores medioambientales, no solo la SQM, sino numerosos tipos de alergias, enfermedades respiratorias, cánceres, disfunciones sexuales, trastornos endocrinos o enfermedades tiroideas, entre otras.

Uno de los objetivos principales de la asociación SSC-SQM Levante es, precisamente, exigir una mayor formación de los profesionales sanitarios y para ello han remitido ya a la Consejería de Salud un protocolo en el que piden también que se adopten medidas para mejorar su asistencia sanitaria.

Además de la falta de formación y especialización de los profesionales, los enfermos se encuentran con la dificultad añadida de que los síntomas y los desencadenantes de la SQM son diferentes en cada caso.

Raquel, con un grado leve, pasa «desapercibida», como ella misma bromea. Ha sido reubicada en el trabajo (era analista química y trabajaba en un laboratorio con pesticidas, ahora lo hace en un despacho individual) y no necesita utilizar mascarilla salvo de manera excepcional.

En el extremo opuesto, la lorquina Paquita P. vive aislada y a oscuras en una habitación de su casa, en la que desde hace diez años no hay ni un solo electrodoméstico enchufado, porque a la SQM que padece se suma también la denominada hiperelectrosensibilidad.

Ella no trabajaba con productos químicos, adquirió esta dolencia tras un ingreso hospitalario en el que recibió grandes dosis de fármacos.

«Ahí empezó el calvario. Me diagnosticaban depresión. Me tomaban por loca», relató en una conversación telefónica en la que denuncia que, a pesar del grave aislamiento al que tiene que estar sometida y los importantes costes de su alimentación, a base de productos ecológicos y suplementos alimenticios y vitamínicos, no recibe ningún tipo de ayuda de la Seguridad Social.

«Esto es peor que un cáncer. Es un calvario. Es no poder vivir. No poder ver a mis hijos y nietos, a mi familia, y negándonos cualquier ayuda. ¿Es que no somos humanos?», ha denunciado.

Entre ambos casos existen otros grados intermedios (la enfermedad se clasifica en cuatro grados según su gravedad), como los de Vicente P. o María (nombre ficticio), que explican cómo la mascarilla se ha convertido en su única forma de poder salir a la calle o cómo se han visto alejados de amistades y familiares que acaban viéndolos como «bichos raros».

Por eso, reivindican también mayor información a la sociedad sobre esta dolencia que muchos confunden todavía con un trastorno psicológico cuando está más cerca de una alergia con síntomas múltiples y multisensoriales y que cualquier persona puede desarrollar a lo largo de su vida, pues la exposición a productos químicos es constante en nuestro día a día.

 

PAMPLONA.- El cuarto huerto ecológico comunitario de la ciudad

El Ayuntamiento propone una parcela junto a la Biblioteca General como huerto ecológico

https://www.noticiasdenavarra.com/2018/10/15/vecinos/pamplona/el-ayuntamiento-propone-una-parcela-junto-a-la-biblioteca-general-como-huerto-ecologico-

Gerencia de Urbanismo conocerá el miércoles la convocatoria para adjudicar la licencia de uso de un este espacio

Huerto ecológico en Noáin. (JAVIER BERGASA)

PAMPLONA.- El cuarto huerto ecológico comunitario de la ciudad estará ubicado en una parcela de más de 2.000 metros cuadrados junto a la Biblioteca y Filmoteca General de Navarra, en el barrio de Mendebaldea.

Se trata de un terreno propiedad municipal de 211 metros de perímetro que se extiende formando un triángulo entre el Paseo Antonio Pérez de Goyena y la calle Arcadio María Larraona y la biblioteca, y que actualmente alberga la compostadora comunitaria del barrio. Gerencia de Urbanismo abordará el próximo miércoles la convocatoria para la adjudicación de la licencia de uso de esa parcela, un procedimiento que deberá aprobar la Junta de Gobierno Local y publicarse en el Portal de Contratación de Navarra para abrir plazo de presentación de solicitudes.

El espacio que ocupará el huerto se ubica en la parcela catastral 1.360 del polígono 3 y tiene una superficie de 2.152,41 m2. Será el cuarto huerto ecológico de la ciudad tras el de La Piparrika en el Casco Antiguo, que se puso en marcha el año pasado, el de Txantrea, que también está en funcionamiento, y el de San Juan, ya adjudicado y que se pondrá en marcha en las próximas semanas.

El Ayuntamiento de Pamplona cuenta con un Plan de Huertos Urbanos que prevé poner en marcha este año otro en Rochapea. El Ayuntamiento de Pamplona ha regulado un procedimiento de adjudicación de la licencia de uso de esa parcela como huerto urbano, al igual que se hizo para los otros huertos urbanos, tras la solicitud realizada el pasado 5 de julio por parte de miembros de la Asociación Ermitaldea.

En ese procedimiento quienes deseen concurrir a esta convocatoria deberán ser personas jurídicas sin ánimo de lucro con capacidad para garantizar la gestión, con plena capacidad para obrar y no deberán estar incursas en las prohibiciones para contratar contenidas en la Ley Foral 6/2006.

Para ello, se presentará declaración jurada en la instancia de solicitud de participación. Además, no deben tener deudas con el Ayuntamiento de Pamplona en periodo ejecutivo, por lo que no se adjudicará la licencia a personas que las tengan. Por último, la asociación deberá figurar inscrita en el Registro de Asociaciones del Gobierno de Navarra.

Condiciones de uso y funcionamiento del huerto

El Ayuntamiento de Pamplona ha establecido unas condiciones de uso y funcionamiento del futuro huerto ecológico de Mendebaldea-Ermitagaña. Su horario será, en principio, de 8 a 20 horas en el periodo comprendido entre el 1 de noviembre y el 31 de marzo;y de 7 a 21 horas el resto del año. Fuera de ese horario se prohíbe el acceso a la parcela, salvo causa justificada y mediante autorización expresa del Ayuntamiento.

El espacio se dedicará exclusivamente al uso hortícola y social – comunitario. Por tanto, no se podrá realizar en el espacio cedido ningún tipo de publicidad mercantil, ni propia ni de terceros, salvo autorización municipal. Se debe permitir el libre acceso al huerto a personas interesadas en visitarlo en el horario de uso establecido, así como de las personas que deseen participar en las actividades educativas o culturales que se programen.

La entidad adjudicataria deberá hacerse cargo de la limpieza y del mantenimiento del espacio;conservar correctamente y devolver, cuando finalice la cesión, todos los elementos aportados por el Ayuntamiento;y no causar molestias al vecindario ni perturbar la tranquilidad de la zona durante los horarios de utilización del espacio cedido.

Todas las actuaciones que requieran algún tipo de construcción serán temporales y, por lo tanto, no ancladas el suelo. Entre ellas se incluyen los bancales, bancos, casetas de aperos y setos. En el caso de los elementos vegetales, entre ellos los setos, se colocarán en jardineras y bancales, pero no directamente al suelo.

Buenas prácticas de la adjudicataria y aportación municipal

La entidad beneficiaria de la cesión de uso de esa parcela deberá comprometerse al cumplimiento de una serie de buenas prácticas y normas. Entre ellas, el condicionado recoge la práctica de la agricultura ecológica, la garantía de un uso racional del agua en el riego del huerto comunitario, el compostado de los restos vegetales generados o la prohibición de dar de comer o cobijar a animales domésticos asilvestrados.

El uso de la parcela se destinará exclusivamente al cultivo de hortalizas, flores, arbustos aromáticos y frutas. La entidad adjudicataria deberá realizar una planificación anual de los cultivos que incluya al menos las variedades a cultivar, la ubicación y un cronograma aproximado de tareas a llevar a cabo para cada variedad.

Asimismo, se llevará un control de las principales tareas realizadas en el huerto (siembra, plantación, abonado, podas…) y un control especial sobre la cosecha (fechas, cantidad…) y sobre las enfermedades y plagas e incidencias meteorológicas (descripción, fecha, tratamiento aplicado…)

El Ayuntamiento de Pamplona, por su parte, proporcionará la acometida de agua y la instalación del sistema de riego, así como la toma de electricidad necesaria para la maquinaria que se utilice en el momento de establecimiento del huerto. El aprovechamiento del espacio será público para todo el mundo, pero se considera necesario vallarlo para evitar vandalismo. El cierre lo llevará a cabo el Ayuntamiento, que estudiará el modo más adecuado al entorno.