Desobediencia civil

EL AUDIO

Zeitgeist en español 100% network: estoy más que harto

“Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo”. Un encolerizado presentador de televisión, interpretado por Peter Finch, gritaba estas ya famosas palabras contra una sociedad en crisis en “Network, un mundo implacable”, la lúcida y terrible película que dirigió Sidney Lumet en 1976 sobre la despiadada televisión y el no menos cruel sistema en el que vivimos. Nos recordaba este momento un oyente esta semana. Más de treinta años después constatamos que nada ha cambiado y que la historia se repite. Pero también se repite el grito colérico de mucha gente. En las últimas semanas, cada vez más han dicho: “Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo”. Y han hecho algo más que protestar, han empezado a actuar contra lo que no soportan, la insoportable presión a la que se nos somete diariamente con recortes, repagos y subida de precios.

En Madrid, un grupo de personas bajo el nombre “Toma el metro” tiraron del freno de emergencia en 13 trenes al mismo tiempo y pararon durante diez minutos el tránsito en plena hora punta en protesta por la mayor subida del metro en 10 años. Ahora la presidenta de Madrid ya no puede decir que es el más barato del mundo ni haciendo trampas, como las hizo en una publicidad reciente del metro que se demostró más engañosa que un reality show. Por cierto que ha dicho que los autores de la acción “no se irán de rositas”. Con esos precios del metro, uno no se puede ir ni a recoger margaritas.

En Barcelona, miles de conductores se han negado a seguir pagando los peajes en autopistas catalanas cuya construcción está amortizada por el pago desde hace años. En la comunidad que más está repagando la crisis, hay gente que se niega a seguir repagando por lo que ya está requetepagado. Por lo menos un peaje te lo puedes saltar. Lamentablemente, un cáncer, no.

En ambos casos, estas miles de personas han respondido al ataque con la forma de respuesta más activa que tiene el ciudadano ante medidas que considera injustas: la desobediencia civil. Tenemos algo más que unas elecciones cada cuatro años y unas manifestaciones como formas de defensa frente al abuso. “Me cuesta menos incurrir en la penalidad de la desobediencia al Estado de lo que me costaría obedecer. Me sentiría como si valiera menos en este caso”, escribió Thoreau, autor del libro de 1848 que puso nombre a la desobediencia civil.

Hace unos años pasé un verano en Holanda y descubrí por qué es una de las democracias más avanzadas del planeta (a pesar de sus defectos y xenófobos, que los tienen). Me contaron que el ayuntamiento de Utrecht puso una señal para desviar el tráfico de ciclistas, obligándoles a dar un rodeo. Ninguno hizo caso. Ningún policía les multó. La señal seguía allí pero la norma la establece el sentido común de los ciudadanos. No aceptamos normas que no queremos tener, me dijeron.

No debe de ser ilegal ni ilegítimo si tampoco las aceptan los responsables públicos.Algunas comunidades españolas se están negando a acatar todos los recortes. Hasta Esperanza Aguirre ha amenazado con la insumisión ante el recorte de profesores nativos. Si ella lo hace, se podrá hacer. Si ella se va de rositas, también deberían irse los insumisos del metro. A la presi de Madrid, el recorte que le afecta le parece “alucinante”.

También lo es que el presidente del Banco Central Europeo dijera el pasado febrero en el Wall Street Journal que “el estado de bienestar está muerto. Echar marcha atrás provocaría una reacción en contra de los mercados”. Ante tamaño ataque sólo cabe responder: “Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo”. Sabotear el sabotaje es legítimo.

(CORRECCIÓN: He tenido que corregir la frase de Mario Draghi porque la traducción que había leído se parecía pero no era exacta al original. El presidente del BCE no dijo «los gobiernos que se opongan sufrirán un duro ataque de los mercados» como escribí en principio sino lo que ahora está escrito. Gracias a Igor Cerillo y Berta por hacerme ver el error y disculpas a todos por ello)

O Sister! 42nd Street (videoclip)
Ya es viernes, una expresión que antes decíamos con alegría y ahora con temor porque es…VIERNES DE RECORTES. Como ha prometido el presidente del gobierno, cada viernes tendremos un regalito, un nuevo paquete de medidas que nos van a meter para el cuerpo.¿Qué será, será? Os animamos a participar en el concurso donde tú también puedes coger la tijera. ADIVINA ¿CUAL SERÁ EL RECORTE DE HOY?

Sí, es para gritar «estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo». A gritar nos anima el grupo que hoy nos visita, O SISTER, que presentan en directo su segundo y deslumbrante disco de swing-dixie-gospel-jazz vocal de los años 20-30: SHOUT, SISTER! (Grita, hermana), una gozada musical que ayuda a soportar y sobrellevar nuestro atosigante presente con notas sacadas del pasado. O SISTER no sólo resucitan la música, también la estética y verles en directo es como viajar a los Estados Unidos en los felices 20 o en los tristes 30. Hablemos de viajes en el tiempo: SI PUDIESES, ¿A QUÉ ÉPOCA VIAJARÍAS?