Nota de Prensa de Kokopelli. 18 de septiembre de 2014

 Proceso Kokopelli-Baumaux
Tras casi 10 años de litigio,
el Tribunal de Apelación de Nancy finalmente da la razón a Kokopelli

kokopelliLa Corte de Apelación de Nancy se pronunció el pasado 9 de septiembre sobre el caso  con nuestro oponente Graines Baumaux, tras casi 10 años , y la sentencia en su totalidad se nos acaba de comunicar.

Para nuestra satisfacción, el Tribunal rechaza la mayor parte de las demandas de la empresa de semillas Baumaux, especialmente las que se basaban en una supuesta competencia desleal provocada por la falta de registro de las variedades distribuidas por Kokopelli.

¡¡¡El Juzgado de 1 ª instancia, que condenaba a Kokopelli, ha cambiado su sentencia!!!

El Tribunal considera que la empresa Graines Baumaux, que alegó que la asociación ponía en venta una gama más amplia de variedades antiguas que la suya “no tiene ningún impedimento en poner a la venta los mismos productos que la Asociación Kokopelli y, por lo tanto, ofrecer la misma gama amplia de semillas a su clientela de agricultores aficionados con única condición de registrar las variedades que quiere comercializar en la lista oficial de “variedades cuya cosecha se destina principalmente al autocunsumo” en la que la inscripción es libre y tiene un coste módico, de unos 125 € por variedad. También tiene la libertad de ampliar su catálogo de venta a más variedades, seleccionadas entre las 14.500 variedades que cuenta según ella el catálogo oficial europeo.”

Este es el argumento que nosotros habíamos sugerido. La sociedad Graines Baumaux, que afirmó que la inscripción en el catálogo era sencillo y de bajo costo, y que la biodiversidad ya estaba bien protegida y representada por ellos mismos, queda atrapada en sus propias declaraciones.

Sin embargo, esto no significa que la actividad de Kokopelli está oficialmente aprobada por el Tribunal de Apelación. Todo lo contrario. De hecho, el argumento de que la venta de semillas a los agricultores aficionados no implica una explotación comercial y, por tanto, no debe estar sujeta a los requisitos de inscripción en el catálogo, ha sido rechazada por el Tribunal.

Esta argumento, poco ambicioso – ya que no dejaba ningún espacio a la agricultura profesional en la lucha por la preservación de la biodiversidad – se presentó como último recurso, después de la decisión desfavorable del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en julio 2012 y, a pesar de que ha sido ampliamente utilizado por muchas asociaciones de conservación de semillas en Europa, nunca había sido sometido a revisión por un tribunal.

Pero la decisión del Tribunal de Apelación de Nancy sobre este punto ha sido muy decepcionante. En efecto, la Corte considera que “la redacción del artículo 2 de la Directiva permite entender que están sometidas a estos requisitos la venta o la oferta de venta de semillas así como las otras formas de cesión realizadas en el marco de una explotación comercial, lo que excluye las cesiones de semillas a terceros con un objetivo diferente, como realizar ensayos experimentales, y permitir excluir del campo de aplicación del texto los intercambios de granos entre particulares aficionados a la jardinería que no comercializan sus semillas de hortalizas”.

Por consiguiente, la Corte sólo excluye del ámbito de aplicación de la legislación el intercambio de semillas entre agricultores aficionados. Cualquier transferencia de semillas, a título oneroso o gratuito, realizada sin «fines de explotación comercial», como dice el texto, pero “en el marco de una explotación comercial” como dice la Corte, está sometida a la ley y a la obligación del registro de variedades.

Esta interpretación es probable que tenga repercusiones en toda Europa y esperamos sea corregida por los legisladores europeos, cuando se vote la propuesta de reforma de la legislación vigente.

En cualquier caso, en cuanto al litigio específico entre nosotros y la empresa Graines Baumaux, la decisión del Tribunal de Apelación de Nancy quiere decir que si es cierto que Kokopelli está cometiendo actos ilícitos con la venta de las variedades no incluidas en Catálogo Oficial, estos actos no pueden generar responsabilidad frente a Graines Baumaux y “no tienen el efecto de distorsión de la competencia”. Estas consideraciones nos colocan fuera de peligro frente a Graines Baumaux y la industria de semillas, y esto es, evidentemente, esencial.

En cuanto a las acusaciones mutuas de la difamación, la Corte condena a cada una a pagar 5.000 € por daños y perjuicios a la otra. La Corte parece querer quedar bien con todo el mundo, sin embargo, hay que recordar que la empresa Graines Baumaux persigue a Kokopelli desde hace casi 10 años y que les gustaría ver el cese absoluto de nuestras operaciones. Así que podemos decir que su iniciativa ha fracasado. La prueba es que la asociación Kokopelli ha salido ganadora de este largo combate.

Por último, recordamos que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, actuando en contra del dictamen de su Abogada General, desautorizó a Kokopelli y consideró que la legislación europea sobre el comercio de semillas no era criticable, supuestamente, por razones de aumento en la productividad agrícola. Por ello festejamos esta inesperada victoria de Kokopelli, que mantiene la biodiversidad contra viento y marea.