Ensayo sobre la cegueramayo 23, 2013  

 Ayer detuvieron a dos fotoperiodistas habituales en manifestaciones y escraches, el fotógrafo de Mundo Obrero y Diario Independiente Digital, Raúl Capín, y su compañero Adolfo Luján, acusados de “agresión a la autoridad” y en el caso de Luján, acusado también de difundir por la red calumnias contra las fuerzas del orden. Hoy han sido puestos en libertad con cargos.

Son dos de los fotógrafos señalados por los periódicos La Razón o ABC como radicales infiltrados que se hacían pasar por periodistas para calentar las protestas. No presentan ninguna prueba o imagen contundente que demuestre lo que dicen. Eso podría ser una calumnia. No quiero calumniarles pero La Razón y ABC parecen dos periódicos infiltrados del gobierno para calentar a sus lectores contra las manifestaciones de protesta. Hay muchas portadas y artículos de estos diarios que nos lo hacen sospechar. Pero no te detienen por estas calumnias y estas infiltraciones. No te detienen si calumnias y te infiltras para el gobierno. Y si no que se lo digan a los policías infiltrados en las manifestaciones.

De esas infiltraciones de la policía sí hay imágenes. Y hay imágenes contundentes de las brutales palizas policiales y del “abuso de la fuerza” de los antidisturbios en muchas manifestaciones, como ha denunciado incluso el Comité Antitortura del Consejo de Europa. Y hay imágenes y vídeos de policías intimidando a periodistas para dificultar su labor informativa. Y hay vídeos que muestran cómo los antidisturbios tratan de cegar las cámaras para que nadie pueda ver cómo se exceden en el uso de la violencia. Y hay escalofriantes imágenes de la mujer a la que un disparo de la policía le reventó el ojo.

Esos vídeos y fotografías existen gracias al trabajo de fotoperiodistas como Luján o Capín. Los fotoperiodistas también disparan en las manifestaciones. Pero sus disparos no arrancan los ojos, los abren. Y el gobierno quiere que tengamos los ojos y la boca cerrados. Numerosas detenciones y multas contra manifestante demuestran que hay una persecución contra las protestas.

Un dato estremecedor demuestra además que el gobierno y las fuerzas del orden abusan de su poder: ninguno de los 447 detenidos por manifestaciones desde el 15M de 2011 en Madrid ha sido condenado. ¡Casi 500 detenciones injustas o acusaciones no probadas en 2 años! Con estos datos, Cristina Cifuentes y la policía tienen menos credibilidad que el ABC y La Razón en la detención de estos dos fotógrafos.

Por estas detenciones abusivas y estas calumnias contra el honor de esos manifestantes ningún policía o autoridad sale detenido ni tiene que responder. Por detener injustamente no te detienen ni te juzgan. Por vulnerar los derechos del ciudadano no te detienen ni te juzgan. No es delito detener injustamente… si lo haces para el gobierno. 

Por eso el gobierno quiere cerrar los objetivos de las cámaras y las bocas de los informadores. Al gobierno no le gusta que se vean sus escraches a la población, solo los escraches que les hacen a ellos. El PP no solo quiere que seamos una mayoría silenciosa, quiere que seamos una mayoría ciega. Ojos que no ven los abusos, corazones mansos que no protestan.

En el “Ensayo de la ceguera” de Saramago la pérdida de visión de una sociedad entera lleva al caos, el pillaje y la delincuencia. El gobierno ensaya cómo dejarnos ciegos como si fuéramos cobayas. En el país de los ciegos, el delincuente sale impune. En el país de los ciegos, el gobierno represor tiene inmunidad. Por eso son tan necesarios los periodistas y fotógrafos en las manifestaciones. Por eso es tan necesario que puedan informar en libertad.

Espero que la policía y la señora Cifuentes no vengan a detenerme por estas palabras.

Amnesiamayo 22, 2013   Aznar no se va ni con lejía

 

El sueño de la memoria produce monstruos. Parafraseando a Goya, el sueño de la memoria, la amnesia produce monstruos impunes y desvergonzados. España tiene dormida la memoria la mayor parte del tiempo. Por eso en este país tenemos que aguantar monstruosidades todos los días.

Tenemos que aguantar que reaparezca Aznar alardeando de sus actos como si nadie recordase que nos metió en la invasión ilegal en Irak que ha provocado la muerte de más de 1 millón de personas. Tenemos que aguantar que Aznar llame mentirosos a quienes publican noticias en su contra, como si nadie recordase que él nos mintió a todos con las armas de destrucción masiva y con la autoría del 11M. Tenemos que aguantar que presuma de milagro económico uno de los principales responsables de la burbuja inmobiliaria que nos ha llevado a esta catástrofe económica. Tenemos que aguantar que amenace con volver a la política y presuma de gestión el presidente que basó todo el crecimiento de este país en ladrillos y venta de suelo a precio de saldo.

La amnesia colectiva es repugnante porque nos hace pisar la misma porquería una y otra vez. La amnesia nos hace tropezar más de dos veces con los mismos presidentes lamentables, nos hace escuchar con reverencia a los Aznar, los Felipe González, los Zapatero, como si hubiésemos olvidado sus Irak, Naseiro, Filesa, GAL, su negación de la crisis… Tenemos que aguantar que se escuche como a santones a algunos personajes que deberían ser repudiados por sus actos pasados. Pero no tenemos memoria.

España tiene amnesia. En España no recordamos el pasado reciente y no queremos recordar el lejano. Partido Popular y UPyD se han negado a condenar el franquismo en el Congreso. Sin embargo, la delegada del Gobierno en Cataluña, la popular Llanos de Luna, concede un premio a la División Azul que, recordemos, luchó junto a Hitler.

No queremos recordar la infamia y por eso caemos en la infamia una y otra vez. Mientras este país sea amnésico, no avanzará, seguirá retrocediendo. Mientras este país tenga amnesia, seguirá siendo tan triste y patético como esos pobres que han perdido la memoria.