14 de noviembre ¿huelga de qué?

La Gobernanza europea mantuvo su ritmo habitual durante la jornada de huelga: encuentros discretos y anuncios de más austeridad marcaron el 14N.
Giuseppe Bottazzi / Milán (Italia)
Lunes 26 de noviembre de 2012.  Número 186 PERIÓDICO DIAGONAL
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HERMAN VAN ROMPUY. El presidente del Consejo Europeo junto a Durao Barroso / FOTO: European Council

¿Huelga? ¿Qué huelga? El 14N, de banqueros, gobernantes y tecnócratas no ha sido, es evidente, un día de huelga, sino de negocios como siempre: business as usual para decirlo en inglés. Mientras miles de personas bajaban a la calle en toda Europa, la troika, el monstruo tricéfalo compuesto por FMI, Comisión Europea y BCE, principal objetivo de las protestas, tenía otros quehaceres: los burócratas internacionales han seguido trabajando en el plan de “rescate” a Grecia a la espera del debate que ha tenido lugar en el Eurogrupo el martes 20 de noviembre. Un plan tan exitoso como para que la economía del país heleno se haya hundido un 7,2% en el tercer trimestre, aun por debajo de la previsión del -6,7%. El resultado es mérito de la labor del Ejecutivo de Antonis Samaras, que ha trabajado con celeridad antes de la huelga para conseguir la aprobación del “tercer memorándum” con el previsto ERE para 2.000 funcionarios hasta fin de año y de otros 25.000 a lo largo de 2013. Los interrogantes sobre el futuro de Atenas han condicionado a las Bolsas, que, mientras los manifestantes empezaban sus desfiles, bajaban poco a poco. En los comentarios de los analistas de grandes bancos y de las agencias de prensa, sin embargo, no hay rastros del 14N: lo que preocupaba más a los inversores era, junto a Grecia, los problemas fiscales de Estados Unidos y los datos a la baja sobre la producción industrial en Europa.

A su bola, como siempre, la prima de riesgo: en Italia, señalaban los expertos, un mayor interés de los inversores hacia los países “periféricos” de la eurozona contribuye a bajar el dato hasta ocho puntos básicos (estos días se mantiene en torno a los 360 puntos). En el Estado español, simétricamente, el spread subía ocho puntos, situándose por encima de los 450.

Mientras tanto, para celebrar la primera movilización coordinada en Europa contra la austeridad, Bruselas aprobaba un borrador del balance 2014-2020 de la UE con 80.000 millones de recortes que afectarán sobre todo a la agricultura. ¿Y los gobernantes? Lleva la voz cantante, como siempre, Angela Merkel: “El derecho a la huelga se da por consabido pero hay que hacer lo debido”, ha dictado la canciller alemana. Es decir, podéis marchar en contra de la austeridad pero seguiremos con los recortes. Por su parte, los primeros ministros de los países más afectados han intentado mantener un perfil bajo: el tecnócrata Mario Monti, presidente del Gobierno de Italia, ha pensado hasta llevarse unos ministros a Argelia para debatir asuntos de política exterior y de abastecimiento energético. Quizás para el gabinete transalpino estaba demasiado fresco el recuerdo de la huida de dos de sus ministros frente a la rabia de los obreros en Cerdeña. El resultado es que mientras en la calle de las ciudades transalpinas la policía reprimía duramente las protestas de los estudiantes, el ministro de Interior estaba al otro lado del Mediterráneo. Una actitud parecida a la del gabinete de Mariano Rajoy, que definió la jornada como “normal”. Alguien, sin embargo, ha ofrecido una explicación más persuasiva de la represión de las protestas en Roma: la marcha de los estudiantes se estaba acercando demasiado a un lujoso hotel de la capital italiana donde había una reunión del Club Bilderberg, foro que junta a un centenar de personas entre las más poderosas del mundo. Los responsables de la austeridad, es sabido, deben ser protegidos de los afectados. Así que, frente a las protestas, también el Gobierno portugués ha tomado medidas. Anunciando una subida del 10% del presupuesto destinado a las fuerzas de seguridad.

Las cuentas de la UE

Los días 23 y 24 de noviembre tiene lugar en Bruselas la reunión del Consejo Europeo en el que comenzarán a discutirse la proposición de presupuesto europeo 2014-2020, que fue presentada por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, el 16 del mismo mes. Parece difícil que se aprueben las cuentas presentadas, que incluyen un recorte de 75.000 millones que afectará a la Política Agraria Común y los fondos de cohesión. El presupuesto casi alcanza un millón de millones, de los cuales casi la mitad están destinados al “crecimiento duradero”. El presupuesto se financia por tres vías: contribución de los Estados, una parte del IVA y derechos aduaneros.