http://genuinoclandestino.it/chisiamo/

Siamo reti territoriali di contadini, artigiani, studenti, lavoratori delle comunità rurali e delle città metropolitane, cuochi, attivisti politici, persone e famiglie che fanno la spesa nei mercati clandestini. In modo consapevole ci sentiamo partecipi e attori di questo percorso collettivo.

SIAMO COMUNITA’ IN LOTTA PER L’AUTODERMINAZIONE E LA SOVRANITA’ ALIMENTARE.

Utilizziamo risorse abbondanti come il tempo ed il lavoro umano e  risparmiamo quelle preziose come l’acqua e la Terra. Cerchiamo di vendere i nostri prodotti nel  territorio che ci circonda, aggiungendogli così il valore del prodotto locale.

Genuino Clandestino nasce nel 2010 come una campagna di comunicazione per denunciare un  insieme di norme ingiuste che, equiparando i cibi contadini trasformati a quelli delle grandi  industrie alimentari, li ha resi fuorilegge. Per questo rivendica fin dalle sue origini la libera  trasformazione dei cibi contadini, restituendo un diritto espropriato dal sistema neoliberista.

Ora questa campagna si è trasformata in una rete dalle maglie mobili di comunità in divenire che, oltre alle sue iniziali rivendicazioni, propone alternative concrete al sistema  capitalista vigente attraverso diverse azioni.

Con Francesco Valente y Giovanni Pandolfini

“Urge un nuevo paradigma para la agricultura”

http://www.rel-uita.org/index.php/es/soberania-alimentaria/item/5642-urge-un-nuevo-paradigma-para-la-agricultura

Prácticas de resistencia y construcción de alternativas económicas

Genuino Clandestino es una red de comunidades y movimientos campesinos que se ha expandido por todo el territorio italiano, promoviendo prácticas y alternativas concretas al modelo agroalimentario capitalista, a través de la valorización del consumo de alimentos de proximidad  -kilómetro cero- y la autodeterminación alimentaria.

Francesco Valente y Giovanni Pandolfini son productores campesinos de la finca agrícola recuperada Mondeggi, 200 hectáreas de viñedos, pastos, olivares, bosques, edificios rurales y hasta una villa renacentista, situada entre los municipios de Bagno a Ripoli y Florencia, en el centro-oeste de Italia.

La finca es propiedad de la provincia de Florencia y fue abandonada en 2009. Ante la inminente enajenación y privatización del valioso inmueble, un nutrido grupo de ciudadanos decidió conformar el movimiento “Mondeggi Bien Común”y recuperó la finca, restituyéndole la dignidad que este patrimonio agrícola se merece.

Adherir a Genuino Clandestino fue una decisión casi automática, que llevó el movimiento a profundizar sus conocimientos y prácticas contra el acaparamiento y urbanización de las tierras agrícolas, promoviendo la producción de alimentos y defendiendo el territorio y la soberanía alimentaria como elemento de autonomía y autodeterminación.

La Rel conversó con Valente y Pandolfini en el marco de la asamblea pública de la red NOEXPO [1] “Soberanía alimentaria y social de los territorios: intercambio entre prácticas de resistencia y construcción de alternativas económicas”.

-¿Cómo y por qué surge Genuino Clandestino?

Giovanni Pandolfini- Surge con la idea de juntar a comunidades y movimientos campesinos de todo el país alrededor de temáticas y principios que promueven alternativas concretas al modelo agroalimentario imperante que, en Italia, está criminalizando la agricultura campesina.

En 2010 redactamos un manifiesto que contiene nuestros principios y objetivos, entre otros, sostener y difundir prácticas de producción que salvaguarden el bienestar de la tierra, la naturaleza, la biodiversidad y de todos los seres vivos, contrarrestando el uso de agrotóxicos y la implementación de organismos genéticamente modificados.

Asimismo, apuntamos a reducir drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero, el derroche de agua, la producción de basura, y combatimos la explotación de la mano de obra agrícola y las diferentes formas de trabajo esclavo.

Igualmente, promovemos e impulsamos el principio de autodeterminación alimentaria a través del derecho al acceso a alimentos genuinos, económicamente accesibles y producidos en los territorios.

También reivindicamos el derecho a la tierra como “bien común” y como instrumento de acción política para producir alimentos, y aspiramos a construir alianzas con movimientos urbanos y rurales que ayuden a acercar productores y consumidores.

Finalmente, nos proponemos reconvertir el uso de espacios urbanos y rurales en base a prácticas de auto organización, solidaridad, cooperación y cuido del territorio.

-¿De qué manera se está criminalizando la agricultura campesina?

Francesco Valente- En Italia han aprobado un conjunto de normas con las que pretenden equiparar los productos de la agricultura campesina a pequeña escala, basada en las relaciones y culturas locales, con los de la grande industria alimentaria.

Están criminalizando nuestras prácticas de producción y declarando ilegales nuestros productos. Todo esto es absurdo.

Genuino Clandestino surge justamente para denunciar y contrarrestar esta situación paradójica, reivindicando nuestro derecho de seguir proponiendo alternativas reales a un modelo de producción agrícola explotador, contaminante y fundado en el lucro y el afán de riqueza.

Contra un modelo basado en el lucro

“La tierra es para producir alimentos”

-Es un choque de paradigmas…

GP- De acuerdo con la cultura dominante, la agricultura campesina es antieconómica porque el único modelo de producción que reconoce como económicamente viable es el modelo intensivo, mecanizado, en base a químicos, financiado por el sistema bancario.

Ese modelo violenta derechos fundamentales, entre otros el acceso a la tierra. Nuestros territorios son víctimas de un mercado inmobiliario dopado por la especulación, y esto afecta y obstaculiza gravemente la actividad productiva campesina.

Frecuentemente, el sector público es cómplice de esta situación. En todo el país hay enormes extensiones de tierra que quedan abandonadas y sin producir, por el simple hecho de que, en este momento, no son urbanizables y no producen lucro. Urge un nuevo paradigma para la agricultura, porque la tierra es para producir alimentos y para alimentar a los seres vivos, y no para generar lucro.

En este sentido, el trabajo en red asume una importancia vital para el futuro de este país y del planeta entero. Debemos continuar a experimentar formas de resistencia y a construir alternativas reales a un modelo económico que ha fracasado. Mondeggi la 3 giorni 2015