Un buen motivo

De cuando cumplir años no es causa de tristeza sino de alegría, tanta como ganas de seguir estando vivo y celebrarlo.

He llegado a los 40 la vida es una fiesta
y estando tan contenta que no pare la orquesta.
A veces por ser fuerte,
a veces pura suerte,
que visto lo que he visto
no basta con ser listo
ni basta con la pasta,
aunque nunca viene mal.
He llegado a los 50 la vida es una fiesta
y estando tan contenta que no pare la orquesta.
De ahora en adelante
saludo cada instante
como un ciego lo haría
si viera el nuevo día.
Lo conseguí,
sobreviví.
He llegado a los 60, la vida es una…
He llegado a los 70, la vida es una…
He llegado a los 80, la vida es una…
He llegado a los 90 ¡y más!
Sí lo digo:
¡Soy feliz!
Todavía sigo aquí.