La especulación de los mercados con los cereales y otros productos agrícolas y la consecuente subida de los precios tienen repercusiones graves y conocidas en los países empobrecidos. Sin embargo, también, en Europa se sufren las consecuencias. Las personas consumidoras tienen grandes dificultades para acceder a alimentos saludables, ecológicos y producidos localmente, y el sector agrario, por su parte, afronta una crisis generalizada debida a los crecientes costes de producción y los bajos precios percibidos.

Uno de los sectores más afectados por la especulación y la volatilidad de los precios es el sector ganadero. En las últimas décadas, diferentes políticas agrarias y comerciales han conducido a Europa a una situación de extrema dependencia del mercado global para alimentar su ganadería industrial.

La ganadería, la más vulnerable – Diagonal 2-3-2011