SIN LAVARSE LAS MANOS

Sobre el autor

Gustavo Duch, enamorado de la ruralidad, propone normas para desobedecer tanta urbanidad. Contra las injusticias en la mesa, no lavarse las manos; contra la mala información, comer con la boca abierta; y cantar, sí, cantar y recuperar la alegría en la mesa y en la vida como el mejor de los artefactos para cambiar el mundo. Actualmente, coordinador de la Revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas.

Los limones argentinos

http://www.elcorreodelsol.com/blog/gustavo-duch/los-limones-argentinosLos limones poseen ricas propiedades nutritivas y un particular sabor, pero sus virtudes van más allá de las relacionadas con la alimentación.

Si, por ejemplo, provienen de un latifundio argentino con gaviotas que lo sobrevuelan, su acidez los convierte de ayuda para muchas cuestiones. A saber, si vertimos zumo de limón en las zonas corruptas, quedarán limpias y desinfectadas, sin rastros que se puedan detectar.

Si en un despacho, después de reuniones de comités o juntas de dirección, el ambiente huele a chamusquina, se puede calentar un bol de agua con rodajas de limón y rápidamente desaparecen los tufos.

Y, muchos trajeados y encorbatados con sobres en los bolsillos lo saben, para blanquear añada media taza de zumo de limón en la fase de aclarado.

Y todo esto con limones procedentes de tierras que deberían de estar en manos de campesinas y campesinos locales, cosechando honradamente alimentos y futuros.