Hablaremos de cómo los tranquilizantes enganchan; las estatinas envejecen; los antibióticos debilitan; los antihipertensivos entristecen; ciertos antiácidos inflaman y descalcifican; los antiinflamatorios exigen antiácido…y cómo al final, quien ha empezado con un medicamento tiene que ir añadiendo nuevos medicamentos para compensar los «efectos secundarios».