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Ideas básicas

ojo de agua-introduccion

En ojo de agua -ambiente educativo los niños y jóvenes entre 3 y 18 años conviven juntos y deciden por sí mismos cómo utilizar su tiempo, así como qué y cuándo aprender, cómo, dónde y con quién aprenderlo.

El propósito de ojo de agua crear un entorno relajado y libre presiones
externas en el que los niños y jóvenes tengan oportunidades para conocerse a sí mismos y descubrir sus más profundas motivaciones vitales.

Ojo de agua es un ambiente basado en el respeto mutuo como principio básico de relación humana, así como en la confianza en la capacidad de aprender de nuestros hijos.

Respeto

respeto

En Ojo de Agua creemos que el respeto a las necesidades de desarrollo de los niños es condición necesaria para un desarrollo intelectual, emocional y social sanos. En este terreno, vemos cotidianamente que los niños en ojo de agua se entregan de manera espontánea a actividades que satisfacen intensamente dichas necesidades de desarrollo. Para definir la filosofía de ojo de agua hablamos de respeto por la naturaleza, respeto por el individuo y respeto por los demás.
PARA SABER MÁS: “Autodidacta, una educación para el respeto”

Aprender

aprender

Entendemos que el proceso de aprender es un proceso que se inicia dentro de la propia persona como respuesta a una necesidad básica, biológica, y no es un proceso de condicionamiento exterior de fuera hacia dentro. Aprender es una función vital de todo organismo vivo. Aprendemos constantemente: desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, desde que nacemos hasta que morimos estamos aprendiendo. Cuestión diferente es si lo que estamos aprendiendo es lo que otros esperan que aprendamos. Por eso, en Ojo de Agua no hay un conjunto de conocimiento predeterminado que hay que aprender en un momento determinado, sino que cada persona determina en cada momento cual es el camino intelectual, emocional, social, vital que siente que tiene que desarrollar. En ojo de agua los niños y jóvenes aprenden de muy diversas maneras: unos, con talleres formales; otros, sin ellos; unos, solos; otros, en grupo; unos, con adultos, otros, con otros compañeros…   PARA SABER MÁS: “Otra visión de la educación”

Iniciativa

iniciativa

Dado que en ojo de agua cada persona debe enfrentarse a la tarea de decidir cada día a qué actividades dedicarse, resulta que las personas que participan en nuestro ambiente disponen de un muy desarrollado sentido de la iniciativa y constantemente están generando nuevas ideas. Desde nuestro punto de vista, esta cualidad de generación de nuevas ideas es clave en el desarrollo, pues significa comenzar a practicar y aprender a encontrar nuevas y variadas soluciones a las más diversas situaciones. Las personas que viven el ambiente de ojo de agua están acostumbradas a tomar decisiones por sí mismas o en compañía de otros.

Emociones y sentimientos

emociones

El hecho de que el tiempo y el espacio de ojo de agua sea un tiempo y un espacio libre de juicios externos significa que cada persona tiene la oportunidad de ser auténticamente uno mismo. Esto significa, por ejemplo, que en ojo de agua uno puede expresar sus sentimientos y emociones, incluso cuando se siente mal. La libre expresión del malestar sin juicios ni valoraciones es condición necesaria para la salud emocional; sin ésta última el desarrollo cognitivo queda ampliamente limitado. Los límites a la expresión del malestar emocional tienen que ver con el respeto de no dañar al otro ni a los materiales comunes. Que el ambiente esté libre de juicios externos también significa que nadie valora las actividades de los demás sin que se le haya solicitado. Entendemos que la persona más cualificada para valorar la propia ejecución es uno mismo  y, por tanto, mientras no se solicite y no interfiera en la pacífica actividad de los demás, nadie juzga a los demás ni a sus trabajos. Este campo emocional relajado y libre de juicios permite un bellísimo florecimiento del potencial emocional, cognitivo y social de las personas.

Relaciones sociales

relaciones

Las relaciones humanas y la comunicación son aspectos que vemos como una necesidad constante en nuestra experiencia cotidiana. Los niños y los jóvenes dedican una gran cantidad de su tiempo a estos aspectos; aspectos que, por otra parte, son esenciales para el desarrollo de cualquier proyecto vital, profesional, vocacional. Aprender a relacionarnos respetuosamente unos con otros es una parte esencial de nuestro proyecto educativo.

Libertad y responsabilidad

libertad

Son dos caras de la misma moneda. En ojo de agua los niños y jóvenes gozan de un amplísimo margen para desarrollar las actividades que necesitan para su propio desarrollo. En contrapartida, el ambiente también les exige un grado de responsabilidad acorde al nivel de desarrollo y al grado de libertad de que disfrutan. Si bien, en este aspecto no es igual el manejo con una niña de tres años que con un joven de catorce.  En ojo de agua hay límites firmes y claros y todas las personas que conviven en el ambiente son partícipes con voz y voto en la asamblea, en la que se toman, entre otras, decisiones sobre las reglas que permiten la convivencia funcional en el ambiente. PARA SABER MÁS: “Libertad, límites y responsabilidad”

Asamblea

asamblea

Es la reunión en la que pueden participar todas las personas que compartimos el ambiente. En esta asamblea todas las personas, independientemente de su edad, tienen voz y voto. De este modo, las personas que compartimos el ambiente tenemos capacidad para decidir y definir cómo queremos que sea ese ambiente. En la Asamblea se toman decisiones sobre las reglas de convivencia, el uso de los espacios, se solventan los conflictos, se proponen actividades, se gestionan recursos, etc. PARA SABER MÁS: “Asambleas”

Conocimiento

conocimiento

En ojo de agua entendemos el conocimiento como una única red interconectada; ello, unido a la libre iniciativa de los niños y jóvenes da como resultado que la experiencia de vivir el ambiente que estamos preparando es aventurarse en la intrincada maraña de interconexiones epistemológicas en la que una cosa te lleva a la otra y, así, cada persona, cada participante, cada niño o cada joven forja su propio camino cognitivo según sus propios, únicos y exclusivos intereses. A este respecto hay que decir que en ojo de agua todos los intereses son igualmente importantes y no juzgamos que una actividad, pongamos por caso, mecánica de bicicletas, es más importante que otra, pongamos, gramática o aritmética. PARA SABER MÄS: “Cómo entendemos el conocimiento”