ESPERANZAS EN UN CLIMA CAMBIANTE

John D. Liu – ESPERANZAS EN UN CLIMA CAMBIANTE (doblaje de voz en español)

Subtítulos en español: Environmental Education Media Project http://eempc.org/translation/hope-in-… Original title: Hope in a changing climate by John D. Liu Doblaje de voz en español por Trinidad García Espinosa

ESPERANZAS EN UN CLIMA CAMBIANTE Cuando llegué a la meseta Loess me asombró el nivel de pobreza y de decadencia. Y me pregunté cómo era posible que el pueblo chino, el mayor grupo étnico del planeta, y mis padres y antepasados vinieran de un lugar tan árido. La meseta Loess de China es una región de 640.000 km2 en el norte de China central. Valles conservados en la cercana Sichuan nos muestran cómo debe haber sido alguna vez. Es una especie de exuberancia natural, necesaria para mantener una civilización emergente. ¿Cómo se pudo reducir a esto un sitio con semejante potencial?

El reverso de las exportaciones agrícolas

http://lacronicadelpajarito.com/blog/federicogcharton/2018/08/reverso-exportaciones-agricolas

Federico G. Charton

Vista del Mar Menor desde el Cabezo de la Fuente.

La agricultura de la Región de Murcia se ha lanzado a la vorágine de la exportación. Si hasta ahora era la UE, EEUU y los países árabes los receptores de los productos agrícolas murcianos, el nuevo objetivo es el mercado asiático. Lechugas, endibias, escarolas, cítricos, coles, coliflores, melones, uva… viajarán miles de kilómetros para surtir los mercados de China, Japón, Corea del Sur y otros países del lejano Oriente. Aunque esto supone una inyección de dinero a las empresas agrícolas de la región, esta política comercial pone en evidencia una tendencia que se produce en todo el planeta y que es fruto de la globalización capitalista: el auge de los llamados “alimentos kilométricos”, que conllevan costes ecológicos y sociales considerables.

“La industrialización de la agricultura, gran demandante de agua y necesitada de un uso masivo de fertilizantes y pesticidas de origen artificial… tiene como efecto directo la contaminación de los acuíferos y, en la Región, el deterioro del Mar Menor”

Se calcula que cerca del 70% de los alimentos consumidos en un país determinado provienen de un país extranjero, y que esos alimentos viajan, de promedio, casi 4.000 kilómetros desde el lugar de producción hasta el supermercado donde se consumen. Varias son las consecuencias de este trasiego de productos alimenticios de un lugar a otro. Desde el punto de vista ecológico, la emisión de gases de efecto invernadero debido al transporte de esos productos, agravando el cambio climático, es la principal consecuencia. La industrialización de la agricultura, gran demandante de agua y necesitada de un uso masivo de fertilizantes y pesticidas de origen artificial, usados para hacer frente a la demanda de productos agrícolas, tiene como efecto directo, como es sabido, la contaminación de los acuíferos y, en la Región de Murcia, el deterioro del Mar Menor, afectando al ecosistema más singular de nuestra región, además de afectar a nuestra salud. La homogeneización de los productos agropecuarios es otro efecto de la globalización alimentaria. Las dietas en diferentes partes del mundo se van pareciendo cada vez más, y los consumidores de los países importadores adquieren hábitos alimentarios alejados de sus tradiciones, empobreciendo su acervo cultural y atentando a su soberanía alimentaria, haciendo que aumente la dependencia a los alimentos importados.

Desde el punto de vista social, el movimiento de productos alimenticios de un lugar a otro supone, por un lado, la precarización del trabajo en los países exportadores, ya que, en nombre de la competitividad, los contratos eventuales con salarios bajos, principalmente a trabajadores inmigrantes, son la norma para conseguir que las empresas productoras consigan beneficios a corto plazo. En los países receptores de los productos alimenticios se verifica un aumento del precio de los alimentos básicos, debiendo las familias destinar un mayor porcentaje de su salario a la adquisición de esos alimentos, muchos de ellos de importación.

Para contrarrestar esta problemática, las organizaciones no gubernamentales nos aconsejan consumir los llamados alimentos “kilómetro cero” o de proximidad, es decir, los productos cultivados localmente, a menos de 100 kilómetros de distancia con respecto al consumidor y de temporada, es decir, lo que se ha hecho toda la vida. Este tipo de productos involucran a pequeños agricultores locales, lo que fomenta la economía de cercanía. Las ventajas son obvias: la ausencia de transporte de larga distancia y la no utilización de envoltorios de plástico disminuye la emisión de CO2; se reduce el desperdicio de alimentos debido a las deficiencias en el transporte y almacenamiento y los descartes innecesarios; seremos conscientes de los ciclos de las frutas y verduras si consumimos preferentemente productos de temporada. Como consumidores se puede hacer de un modo muy sencillo. Basta con leer las etiquetas y comprobar los lugares de origen de los productos.

Si desde las instituciones se potenciara la agricultura de cercanía, fomentando los mercados de productores locales, la agroecología, los productos de cercanía, de alta calidad, tal vez nos replantearíamos nuestros hábitos de consumo. Pero parece que la Consejería apuesta más por la industria alimenticia, cuyas consecuencias se han analizado más arriba, actividad que contribuye al cambio climático y al atentado de la soberanía alimentaria en los países receptores, siguiendo la lógica capitalista del modo de producción.

 

Re-Generation Festival

Celebra tu potencial

https://www.re-generationfestival.com

28 – 30 septiembre, 2018

Forma parte de este gran movimiento, donde celebraremos nuestra valiosa capacidad de re-generación : regenerar nuestra comunidad, paisaje, economía y a nosotros mismos.

El Re-Generation Festival será un gran encuentro de personas, donde poder conectar con la diversidad que conforma nuestro territorio, con la música, el arte, la gastronomía y el valor de nuestro paisaje, junto  con aquellos que quieren participar en el necesario cambio social, ambiental y económico, a través de un encuentro con la libertad, el empoderamiento, la creatividad colectiva, la revitalización y el emprendimiento.

Para ello, varios principios fundamentales definirán este gran evento: la total aceptación, la responsabilidad cívica, el esfuerzo común, el auto-reconocimiento y valoración, la inmediatez, la autosuficiencia y la libre expresión.

Lo que hace que este festival sea único… restauramos mientras celebramos.

En el Festival Re-Generation encontrarás actividades donde podrás…

Descubrir tu creatividad practicando arte individual y colectivo que ayude a restaurar la naturaleza a través de land art, pintura, música, danza, teatro e improvisación.

Compartir grandes momentos con la comunidad local e internacional y participar en diversas e inspiradoras  experiencias con artesanos, empresarios, productores, agricultores, científicos y artistas de todo tipo.

Conectar con la naturaleza participando en la restauración de un área degradada mientras plantamos al ritmo de la música y recuperamos la biodiversidad. Podrás aprender técnicas relacionadas con el control de la erosión, la recolección de agua y la restauración de la biodiversidad. Así, revitalizaremos una zona degradada mientras celebramos nuestra capacidad para hacerlo, todo ello a través de un proceso de aprendizaje de importantes conocimientos y valores, hacia nosotros mismos y hacia lo que nos rodea.

Explorar alternativas económicas que permitan el intercambio de ideas y proyectos relacionados con la revitalización económica de las zonas rurales, compartiendo estructuras y casos de negocio que ayuden a la regeneración económica, social y medioambiental de áreas degradadas. El festival ofrece un espacio para compartir ideas de negocios y estructuras económicas resistentes que generen flujos financieros para desarrollar actividades de regeneración del paisaje.

Forma parte de un movimiento que impulsa cambios positivos a través de la celebración

Together We can Restore the Earth

https://www.ecosystemrestorationcamps.org/

El suculento negocio del agua en España

http://diario16.com/suculento-negocio-del-agua-espana/

Empresarios como Eugenio Calabuig, presidente de Global Omnium/Aguas de Valencia, controlan el suministro hídrico de buena parte del país pese a los escándalos judiciales

Por José Antequera

Fue Leonardo Boff, fundador de la Teología de la Liberación, quien dijo aquello de que quien controla el agua controla la vida y controla el poder. Hoy no son pocos los magnates de los negocios que han puesto sus ojos y sus inversiones en el líquido elemento sin el cual la sociedad estaría condenada a la extinción. En España, país de sequías que ha sido sancionado recientemente por la UE por no depurar adecuadamente sus aguas residuales, un hombre, Eugenio Calabuig, uno de los empresarios más poderosos e influyentes de la Comunidad Valenciana, ha sabido levantar todo un imperio gota a gota. La odisea hídrica de Calabuig, actual gerente de Global Omnium/Aguas de Valencia, le ha llevado a controlar el suministro y ciclo de gestión no solo en tierras valencianas, donde en los últimos años se ha codeado con lo más granado del poder político, sino en más de 300 ciudades españolas de once comunidades autónomas y en diversos países de África, Asia y América Latina. La firma de Calabuig presume de poseer una red de tuberías de 15.000 kilómetros, de dar empleo a 2.500 trabajadores y de ser la primera empresa de capital español dedicada a la gestión del agua en nuestro país. Además, es la entidad que “da un abastecimiento de calidad a más de 6 millones de personas” (entre servicio de agua potable y tratamiento residual)”, según la página web de Global Omnium, grupo que preside el directivo castellonense. Es decir, buena parte del país bebe el agua que le da Calabuig.

El industrial castellonense ha sido investigado en la causa por el agujero en las cuentas del Banco de Valencia (BdV)

El magnate valenciano del sector ha sabido prosperar durante todos estos años de crisis en los que ha logrado adjudicaciones y contratos tanto en el feudo valenciano del PP de Francisco Camps como en la taifa andaluza de Susana Díaz. A fin de cuentas el agua no entiende de ideologías y este industrial que no suele prodigarse demasiado en los medios de comunicación se ha conectado bien con el poder con independencia de su color político. Sin embargo, tras el hombre triunfador que en los últimos años ha progresado en los negocios se esconde una cara algo más turbia y menos cristalina que el agua que fluye, controla y le hace rico. Querellas, investigaciones judiciales, encarnizadas batallas con otros grupos empresariales, relaciones con amistades políticas poco recomendables y hasta pugnas familiares a cuenta de sus empresas jalonan su intensa biografía. Una serie de escándalos persigue a Calabuig, que aparece como investigado en la causa por el agujero en las cuentas del Banco de Valencia (BdV) y hasta tuvo que dar explicaciones ante el juez José Castro por sus supuestos negocios con el duque de Palma y el caso Noos.

¿Pero quién es en realidad Eugenio Calabuig? Castellonense de 58 años y descendiente de una familia de rancio abolengo de la capital de La Plana, estudió en los jesuitas de Valencia y se licenció en Ciencias Económicas. Hizo sus primeros pinitos en los negocios en la empresa familiar, Fomento Agrícola de Castellón (Facsa), fundada por su abuelo, Enrique Gimeno, allá por 1873. Ya en aquella época convulsa de la historia de España –se instauraba la primera República que apenas iba a durar un año– Facsa se dedicaba a la gestión del agua sin importarle que en este país mandara un rey o un civil.

Desde entonces el apellido Gimeno, un fetiche entre la clase empresarial de tierras levantinas, resuena como un poderoso tótem en Castellón, cuna de caciques como el ex presidente de la Diputación Provincial, Carlos Fabra, con quien Calabuig todavía queda para comer de vez en cuando en los mejores restaurantes de Oropesa, como prueba cierta fotografía robada por un diario digital. Hoy Fabra, condenado a cuatro años de cárcel por defraudar 700.000 euros a Hacienda, no es más que un jubilado que disfruta de su retiro dorado pero que todavía mantiene en su vieja agenda el teléfono de aquellos empresarios con los que se relacionó durante su azaroso mandato. De hecho, al gerente de Aguas de Valencia no le fue mal con Fabra, ya que en el año 1996, en medio del big bang del pelotazo inmobiliario y en pleno apogeo del régimen fabrista, fundó Fomento Urbano de Castellón (Fucsa), empresa de la que sigue siendo presidente y que se dedica a la gestión del suelo y a la promoción de viviendas en la provincia castellonense. Por lo visto en España el agua se transforma en cemento, y viceversa, con una facilidad pasmosa.

Con todo, el magnetismo de Calabuig parece cautivar no solo a los gobiernos autonómicos y municipales del PP, sino también a los del PSOE. Hasta el mismísimo presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, cuando era alcalde de Morella, tuvo un hueco para la notable familia castellonense. De hecho, hace ya tiempo que Puig puso en manos de Calabuig el suministro de todo el agua potable que consumen sus paisanos morellanos. Hoy Empresa de Aguas y Servicios Públicos de Morella, la compañía que abastece a la localidad castellonense, es una sociedad estable formada por Global Omnium y el Ayuntamiento morellano en una proporción del 90 y el 10 por ciento, respectivamente. Y así, hectolitro a hectolitro, tejiendo buenas relaciones con unos y con otros, es como Calabuig ha alcanzado el estatus de dueño y señor de las aguas, no solo de Valencia, sino también de otras 11 comunidades autónomas españolas que contratan con él en un proceso de expansión que no parece tener límites. Aunque esa es otra historia que merece capítulo aparte.