http://blogs.cadenaser.com/lo-llevamos-crudo/2013/02/26/simulacion-de-democracia-en-diferido/

por Javier Gallego  |  26 febrero, 2013

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Es imposible explicar lo inexplicable. Por eso cuanto más se esfuerza el PP en explicar por qué pagó a Bárcenas la Seguridad Social hasta el pasado diciembre, más claro queda que no tienen una buena explicación ni excusa posible. Peor aún: cuantas más excusas dan, más sospechoso se vuelve todo. Incluso más ilegal. Ayer Cospedal dijo que el PP pactó con el ex tesorero una simulación de contrato para pagarle a plazos, en diferido, una indemnización por su despido. No hace falta ser abogado laboralista para saber que no es legal simular contratos, ni siquiera ahora que hay contratos tan precarios que parecen un simulacro.

Es tan liosa la idea que parece de Mariano pero no Rajoy sino Ozores. Pero por mucho que traten de liarnos hay cosas que están muy claras. Primero, si se tuvo que ir por su imputación en la trama Gürtel por qué el PP pactó con él una indemnización por despido improcedente. Segundo, si el PP dijo que Bárcenas estaba fuera del partido desde 2009 por qué le seguían pagando. Tercero, por qué pactaron con él una simulación ilegal. Y cuarto, cómo no se les cae la cara de vergüenza de saltarse la ley, decirlo públicamente a ver si cuela y seguir toreando a la opinión pública.

Solo tengo una respuesta para todas estas preguntas: primero, creen que su responsabilidad no es directa sino diferida y segundo, todo lo que estamos viendo es una simulación. El Gobierno es una simulación de gobierno y nos toman por un simulacro de ciudadanos. Simula el Gobierno que sabe lo que hace pero improvisa a cada paso, simula que hace lo que quiere pero solo cumple órdenes de los mercados y simula que sabe lo que dice pero se contradice a sí mismo, falsea la información, manipula los datos y se oculta de la realidad y de los votantes. Esto es lo más grave: el Gobierno no solo simula, disimula.

El Gobierno disimula sobre Bárcenas. Ahora hacen como que no le conocen. Ni le nombran. Como si así fuese a desaparecer o fuésemos a olvidar que el presidente dijo públicamente que estaba convencido de su honestidad. Pero Bárcenas no desaparece. Bárcenas no es una simulación y sus papeles  cada día parecen más reales. Hoy publica eldiario.es un artículo que muestra la relación entre las presuntas donaciones ilegales de los papeles de Bárcenas y adjudicaciones del PP a las empresas donantes. Los empresarios que aparecen en los papeles de Bárcenas recibieron adjudicaciones de dinero público en las mismas fechas en las que hicieron las donaciones. Todo es falso, “salvo alguna cosa”… que cada vez son más cosas.

Todo es simulación, disimulo, simulacro. No solo el Gobierno, también esta democracia. Es una simulación de democracia. Y es una retransmisión en diferido, una repetición defectuosa, una copia mala de la democracia. La democracia la debieron de poner hace años en otro canal pero a nosotros nos han enchufado a una televisión de plasma en la que solo sale el presidente cuando a él le conviene para decir lo que le conviene pero no hablar ni una palabra de lo que nos conviene a los ciudadanos. La oposición también es una simulación y su líder se ha quedado congelado en la repetición de la jugada.

Tenemos que exigir que nos pongan la democracia en directo. La democracia directa con responsabilidades directas. No somos telespectadores ni ellos son actores aunque todo parezca una trágica comedia. Hay espectadores que siguen enganchados a la telebasura. Pero si ven que muchos cambian de canal, acabarán apagando el culebrón y saliendo a la calle como hicieron miles el pasado fin de semana.

La marea sigue. Una ola empuja a la siguiente.